Las noticias que aparecen sobre el modo de crucificar los romanos en tiempo de Jesús, que fue sin duda variando según épocas y lugares, no ofrecen mayor dificultad para un creyente, por la crueldad e inhumanidad de cualquier ejecución a muerte.
Conviene recordar el contenido y la sobriedad de detalles de los testimonios cristianos escritos, ¿qué datos encontramos en los relatos de los Evangelios en torno a la ejecución y muerte de Jesús de Nazaret?
# Que la crucifixión era lo previsto, incluso por el mismo Jesús. Es el tipo de muerte que las autoridades religiosas y el pueblo pedirán al ser preguntados por el gobernador.
“Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que sea maltratado, azotado y crucificado”.
“Insistían a gritos, reclamando que fuera crucificado, y el griterío se hacía cada vez más violento. Al fin, Pilatos resolvió acceder al pedido del pueblo”.
# Que los detalles y algunas circunstancias reseñadas por los evangelios son las propias de una crucifixión, como el llevar la cruz, el repartirse sus vestiduras y ser ajusticiado con otros condenados.
“Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar llamado Gólgota. Le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó”.
“Cuando llegaron al lugar lo crucificaron junto con los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Después de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las repartieron, y sentándose allí se quedaron para custodiarlo”.
# Que el tiempo de agonía transcurrido hasta la muerte, de media mañana a media tarde, fue de unas seis horas.
“Ya mediaba la mañana cuando lo crucificaron. Al mediodía se oscureció toda la tierra, hasta las tres de la tarde, y a esa hora, Jesús exclamó en alta voz, ‘Dios mío por qué me has abandonado’, dando un gran grito expiró”.
# Que con posterioridad a la muerte en cruz se señalan otros hechos.
“Cuando llegaron a Jesús, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua”.
“José de Arimatea fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús".
"Después de bajarlo de la cruz, José y Nicodemo tomaron el cuerpo de Jesús, lo envolvieron en una sábana empapada en perfumes y lo colocaron en un sepulcro cavado en la roca”.
# Que los textos mencionan las manos y los pies, los clavos, las manos y el costado, para confirmar la identidad del resucitado.
“Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo, tóquenme y vean".
"Y les mostró las manos y el costado... Tomás dijo, ‘si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto mi dedo en el agujero de los clavos y mi mano en su costado, no lo creo’. Ocho días después Jesús dijo a Tomás, ‘mete aquí tu dedo, y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado. No seas incrédulo’. Tomás contestó, '¡Señor mío y Dios mío!'”.
* "Ecce Homo", Juan de Juanes (1523-1579). El Rostro de Cristo, en medio del dolor, con la mirada de compasión y de paz.
"Salió Jesús con la corona de espinas y con una capa roja:
-Ahí tienen a este hombre.
-¡Crucifícalo! ¡crucifícalo!" (Juan 19,5).

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Preguntas, curiosidades y leyendas sin importancia sobre algunos personajes de la crucifixión. LONGINOS es el nombre del centurión que dio la lanzada final al corazón de Cristo crucificado, convirtiéndose allí mismo en seguidor al confesar su fe en el Hijo de Dios. DIMAS y GESTAS se llamaban parece los dos ladrones crucificados con Jesús. Dos versiones sobre su condición.
“Con Jesús fueron llevados a crucificar dos zelotes. No eran simples ladrones, eran reos políticos. La palabra griega empleada es la misma que se usaba para designar a los militantes de este grupo guerrillero. Los nombres de Dimas y Gestas no son históricos. Los maderos que llevaron sobre sus hombros los tres condenados a muerte de aquel día rezumarían la sangre de otros muchos condenados. Jesús no fue el único crucificado de la historia. Ni siquiera aquel día su caso fue excepcional”.
“San Dimas es el nombre con el que se venera en la Iglesia ortodoxa al Buen Ladrón; de los dos que condenaron y crucificaron con Jesús, uno a cada lado, para situarlo entre delincuentes, el que se convirtió estando en la cruz y le dijo a Jesús: "Acuérdate de mí cuando estés en tu reino". Y Jesús le contestó: "En verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso". San Anselmo recoge la leyenda que se forjó sobre el "Buen Ladrón": cuentan que era un salteador de caminos, y que tenía su lugar preferido en el paso de las caravanas que se dirigían a Egipto. Cuando la Sagrada Familia, para escapar a la persecución de Herodes, tuvo que huir a Egipto, Dimas detuvo a María y José, que iban con el Niño. Al verles Dimas tan pobres y apurados, no sólo no les quitó nada, sino que les proveyó para el largo camino. La cruz en que murió, se conservó largo tiempo en la isla de Chipre; el travesaño está en Roma, en la iglesia de la Santa Cruz. En el Triunfo de Tiziano y en el Juicio de Miguel Ángel, ocupa lugar preferente el Buen Ladrón. Está representado también en una vidriera de la catedral de Bourges.”
peiro
05-04-2008 - 11:08:08 GMT -5