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Categoría: evangelio

El pan de Cristo, la comunion

nicodemo 11/10/2009 @ 05:31

Hoy es domingo. Todos los años, en casi todos los rincones de la tierra, muchos grupos de niños y jóvenes, también de gente adulta y madura, se encaminan a las iglesias y comunidades, allá dicen muy convencidos: yo quiero prepararme para mi Primera comunión, o bien este domingo yo podré ir a la iglesia y tomaré la comunión. Todo eso en serio, o sea, con fe y todo respeto, con mucho cariño.

¿A qué se refiere ese niño o esa persona mayor? ¿Es gente capaz o engañada? Esta costumbre y esa creencia ¿de dónde vienen? ¿qué sentido tienen? ¿qué pienso yo de todo esto y cómo lo explicaré a otras personas que no saben y me preguntan?

"Mi carne es verdadera comida -dijo Jesús-, mi sangre es verdadera bebida; el que come mi carne y bebe mi sangre no morirá para siempre"

jjuanesUna sencilla tradición, que se remonta al mismo Jesús de Nazaret y a los testigos de la Pasión, dice que en una cena de la pascua judía, Jesús se despidió de sus discípulos antes de morir en cruz, que tomó el pan bendito y el vino que había sobre la mesa, lo repartió y les aseguró que debían así tomar y comer su cuerpo y beber su sangre, que creyeran en sus palabras, que él estaba entregando todo por ellos, quiso comunicarles su espíritu y su vida de ese modo, entonces y para siempre.

“Tomen y coman todos de él, porque este pan es mi cuerpo, este vino es mi sangre que se entrega por ustedes y por todos”

¿Quién pudo dudar entonces de sus palabras y de su poder para hacer lo que decía? ¿Cómo desconfiar de su intención limpia de dar todo por todos ellos y por otros muchos?

La comunión con el pan santo o el pan vivo, como Cristo mismo le llamaba, es alimento y aliento de vida, fortaleza y comunión de personas e intereses, entre discípulos y maestro, entre amigos, en los momentos dichosos y en los tiempos difíciles, en la pena y en la gloria.

Yo soy pan de vida
tu vida entera
pan para el desierto
vida verdadera.
Pan que resucita
pan del cielo
en la vida en la muerte
yo soy tu pan de vida.

Los discípulos y discípulas, la Iglesia, los sucesores, mantuvieron viva esa tradición; no es leyenda, sino un hecho temprano en el tiempo; será la llamada "fracción del pan", un nuevo modo de vida, una nueva sociedad, una realidad pequeña pero cierta.

¿Cómo fue esto posible? ¿Cómo sigue siendo posible aún hoy en nuestros días?
No está tan claro, tiene mucho de misterio y apuesta de la fe ...

“Cada vez que coman de este pan y beban de esta copa, anunciarán mi muerte hasta que yo venga de nuevo”

El ejemplo de toda una vida, memorial de su entrega,
el compromiso de “hacer lo mismo”, algo que obliga,
que yo no guarde para mí lo que tengo y soy;
así los padres, las hijas y los hermanos,
los amigos, también los enemigos y fracasados,
como los enamorados y los matrimonios,
los curas, los creyentes que van a Misa y los que no,
los buscadores y solidarios, los que creen en algo,
los que pasan hambre y están desamparados,
que para todos sólo importe amar de verdad,
vivir por dar vida propia a alguien y otros más,
por una razón que dé sentido al vivir y hasta morir.

* "La Última cena", detalle, Juan de Juanes (1523-1579).

Oración a Jesucristo, dime tu nombre

nicodemo 16/09/2009 @ 14:01

Así habló a su amigo Jesucristo mi amigo Vicente, así y más publicado lejos en otros lugares. Ahora aquí a Nicodemo le gustó la súplica, la escribirá resumida en el blog, porque quiere decirla y prestarla a mucha más gente.

Como tiempo atrás aquí mismo, María Magdalena cantó estos versos a su amado recién encontrado en el camino de la vida.

rouaultPregunté quién tú eras
dónde moras amigo
a dónde tú vas
y si me amas.
Soñé tu llamado
imaginé qué yo hago
voy ahora contigo
sé que te amo.

A algunos que preguntaron por Jesús de Nazaret, por los evangelios, si existió realmente, quién es, dónde vive, nosotros queremos ver a Jesús, cómo creer en él, cuál será ahora su mensaje...

El mismo Jesús también preguntó a sus seguidores en varias ocasiones, qué pensaban de él, si su vida y su palabra les convencieron, si pensaban abandonarlo, qué dicen ustedes de mí, quién soy yo para mis discípulos.

Unos y otros retoman la palabra y le rezan así, soñando que él les escucha y comprende a todos:

“Quiero conocerte como tú eres.
Dime, Jesús, tu nombre verdadero.
No he de buscarte, Tú me buscas, Tú no estás lejos.
Tú tan grande y tan conmigo, tan Dios y tan humano.

Tú, mi alegría, mi ansia sin descanso,
mi llaga más íntima, mi destino inevitable y deseado, mi meta y fundamento;
mi premio, y mi perdón, mi verdad; la vida por quien vivo y mi camino,
mi fe y mi confianza; mi fuerza, mi roca, mi refugio y mi defensa;
mi verdad también, la clave de mi historia;

Tú mi oficio y mi tarea, mi norma única y mi ley,
el aire que respiro;
la luz con la que mis ojos ven el mundo y su grandeza;
el corazón con el que amo el mundo y su miseria;
la esperanza por la que lucho para el mundo y mis hermanos.

Dime, por fin, tu nombre deseado;
porque repito mil nombres y nunca es del todo el tuyo.
Dime tu nombre verdadero, ser de mi ser, dímelo Tú, para que yo se lo diga a todos,
a los que se mueren de ganas y buscan y no saben qué;
a los que sienten la muerte en el corazón mismo de la vida y piden prodigios, demostraciones; a los que te arrinconan, pieza de museo o ilustre personaje histórico; a los que te reducen a una idea.
Quiero conocerte como tú eres, Jesucristo, dime tu nombre”.

* “Santo rostro”, Georges Rouault (1871-1958).

La paz de Cristo

nicodemo 01/06/2009 @ 08:02

Una pequeña meditación sobre la paz del Evangelio, la paz que Cristo quiso comunicar a los que creyeron en él de verdad, “Al irme les dejo la paz, les doy mi paz, no como la da el mundo. No se angustien ni tengan miedo”. Paz es un mensaje principal y el mejor deseo de Jesús de Nazaret.

¿De qué paz se trata? No de una paz que sólo fuera calma y tranquilidad individual, como apatía; ni se trata de una paz cual un freno o una violencia controlada.

La Paz de Cristo es serenidad y armonía interior, por una certeza y una confianza sentidas; es como un aliento y brisa suave que sosiega y mueve a la vez. ¿En qué se apoya esa paz diferente? ¿Cómo sentirla yo mismo o darla a otras personas que la buscan?

sandamiano2Cuando Jesús se acercaba a una población o entraba en una casa, cuando lo requerían por algún problema, su saludo fue siempre: “Shalom, Paz a los de esta casa ... Mi paz es bendición y consuelo, Dios les guarde, él está con ustedes, créanme, no teman”.

“Vengan a mi los que están cansados y agobiados por tanto trabajo y cargas, y yo les daré respiro. Yo soy paciente y tengo un corazón humilde, así encontrarán su descanso”.

Una paz que resulta de la acogida y comprensión, del perdón sincero, que es todo lo contrario de la condena y la exclusión, no será hoguera ni inquisición. “Yo no te condeno, vete en paz”. Una paz así es evangelio, buena noticia completa, y más en un mundo como el nuestro tan generador de impaciencia y de agresividad.

La “buena noticia”, el corazón del evangelio del Maestro de Nazaret, es: ”No teman, sepan que yo he vencido a este mundo”. Por la muerte vencida, la paz de Cristo comunica a un tiempo amor, fe y esperanza, inseparable trilogía, de donde brotará una colección de bondades y virtudes en unas personas nuevas para un mundo nuevo.

“Estando unos discípulos atemorizados y encerrados al anochecer en la casa, vieron de pronto a Jesús que se presentó en medio y les saludó así ¡Paz a ustedes! Y les mostró las manos y el costado repitiendo ¡Paz a ustedes!”

“No teman”, es el mensaje increíble de un crucificado, repetido con firmeza en medio del desespero, para sanar cualquier desánimo y liberar de toda culpa ... El temor encierra, mas la paz de Cristo abre y libera.

“Vayan y anuncien la paz y el perdón de los pecados a todas las gentes de todas las naciones.”

Todos sus seguidores deberán tomar caminos de no violencia, colaboradores en causas de paz y de justicia, en muchos pueblos y regiones de nuestra tierra. Paz para todos.

"Señor, concédenos Serenidad
para aceptar las cosas que no podemos cambiar,
Valor para cambiar las que sí podemos,
y Sabiduría para distinguir la diferencia"

(Oración de la serenidad, de Reinhold Niebuhr)

* “Cristo de San Damiano”, detalle, Icono de Cristo glorioso, siglo xii, Asís (Italia). El Rostro apacible de Cristo que llama a la confianza.

La pasión de Cristo

nicodemo 09/04/2009 @ 07:41

"UN SOLDADO LE ABRIO EL COSTADO CON LA LANZA"

:: La pasión de Cristo es pasión de dolor por la gran crueldad y sufrimiento que soportó, mas ante todo es pasión de amor por el gran amor que comunicó.

¿Cómo puede un ser humano llegar a causar tanto dolor y sufrimiento en sus semejantes? ¿Cómo puede el odio aliado con el poder y la fuerza producir tanta destrucción y muerte? ¿Es cierto que el romano invasor era especialmente cruel con el extranjero y el esclavo?

santafaz¿Qué decir de las prisiones secretas, de entonces y de ahora, de la tortura inconfesada, la humillación y el desprecio de la vida del prisionero o del indefenso? ¿Qué justificación o explicación encontrar? ¿Qué especie de utilidad redentora se dijo que pudo tener tanto dolor e injusticia?

:: Al menos aquella pasión y juicio puso de manifiesto que el odio, la envidia y la venganza, pronto o tarde, de un modo o de otro, al fin son siempre causa de ruptura y herida, de sangre y muerte. Que sólo el amor y la compasión nos salvan de la muerte y resucitan.

Al menos aquella pasión de Cristo puso de manifiesto que Dios tiene corazón, que el Dios del que habló es Padre que no deja solo al abandonado y maltratado; que a pesar de las apariencias él permanecerá siempre junto al que sufre y lo pasa mal, que vendrá pronto para limpiar su rostro, para librarle de la muerte y restablecer la dignidad perdida.

Parece que algunos oyeron a Cristo rezar desde la cruz, un murmullo con versos de salmos.

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Te invoco de día, y no respondes, de noche, y no encuentro descanso, no hay nadie para socorrerme;
Todos mis huesos están dislocados, mi corazón se ha vuelto como cera y se derrite en mi interior; se reparten entre sí mi ropa y sortean mi túnica;
El no ha mirado con desdén ni ha despreciado la miseria del pobre: no le ocultó su rostro y lo escuchó cuando pidió auxilio.

En tus manos encomiendo mi espíritu. Señor, ten compasión de mí; mi vida está en tus manos."

nicoletta_lagrima:: La pasión de Cristo fue larga, duró toda su vida, en cuanto conoció el dolor o la ausencia de sus seres queridos, cuando vio llorar a los niños o penar a las madres, cuando oyó a lo lejos el lamento del leproso y el grito del hambriento.

Sus entrañas se conmovieron con frecuencia por el sufrimiento de sus semejantes, su corazón sangraba, sus labios callaban, sus ojos lloraban por la amenaza, la enfermedad incurable o la muerte de sus amigos.

La pasión de Cristo continúa ahora en tantas personas abandonadas y desesperadas, excluidas o humilladas, en la pobreza y muerte indignas, en injustas condenas, en las ideas perseguidas;

mas también la pasión continúa en la fidelidad de muchos al amor solidario, en el perdón ofrecido, en la compasión sin condiciones, en el buen samaritano de cada día y de cada hora, en el via crucis de las calles en algunos barrios de muchas ciudades.

Fluye sangre de tus sienes
hasta cegarte los ojos.
Cubierto de hilillos rojos
el morado rostro tienes.
Y al contemplar cómo vienes
una mujer se atraviesa,
te enjuga el rostro y te besa.
La llamaban la Verónica.
Y exacta tu faz agónica
en el lienzo queda impresa.

Gerardo Diego, Via crucis 6

* Icono de la Santa Faz o Acheropita, representación del Rostro de Cristo, s xvi, "restablecida la imagen desfigurada en su original dignidad, unida ya a la belleza divina".
** "Una furtiva lágrima", Nicoletta Tomas.

Bautismo de espíritu, nacer de nuevo

nicodemo 21/03/2009 @ 14:30

"SERAN BAUTIZADOS CON ESPIRITU SANTO"

Conversar con Jesús, siendo noche cerrada, fue para el discípulo Nicodemo como un amanecer, un verdadero bautismo de luz y de vida.

"- Nicodemo le preguntó a Jesús ¿cómo un hombre puede nacer de nuevo cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre y volver a nacer? Jesús le respondió, te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios ...
- Serán bautizados con Espíritu Santo, una fuerza que descenderá sobre ustedes, para ser testigos míos.
- Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo."

Pasados ya muchos inviernos, Nicodemo rezó así a cada una de las tres personas divinas:

-- PADRE mío, Creador y Señor, quiero alabarte y darte gracias como Jesús nos enseñó, hablándote con toda confianza, como un niño con su papá. Eres Padre porque eres creación continua de vida. Gracias por llamarme a la existencia y por darme unos padres tan buenos ya contigo en el cielo. Gracias por las demás personas y las otras cosas, por la variedad y belleza de la creación.

bautismo2Eres Padre nuestro, Padre de todos. Es hijo tuyo preferido el enfermo sin esperanza, el niño y el anciano abandonados, el que nos hiere o repudia sin compasión. Amarte y servirte a ti, dejarnos querer por ti, es fuente de libertad y de alegría. Que yo conozca y haga siempre tu voluntad, quiero agradarte en todo y sobre todo.

-- HIJO del Padre, Jesús mi Señor, me dirijo a ti para manifestarte mi deseo de seguirte como discípulo y misionero tuyo todos los días de mi vida. Necesito progresar en tu conocimiento y en tu amistad. Necesito tiempo para que tu corazón y tus sentimientos sean ya los míos.

Maestro, que yo prefiera como tú encarnación y escondimiento, servicio, pobreza y humildad, contradicción y cruz, aunque me resista a aceptarlas. Quiero que mi mayor placer y mejor alimento sea glorificar al Padre y llevar adelante su Reino. Toma, Señor, y recibe todo mi afecto y mi libertad, y no permitas que nunca me separe de ti.

-- ESPIRITU Santo, Amor increado y Luz interior, necesito nacer de nuevo: configúrame con Cristo Jesús, cambia mi mente y mi corazón, ordena mi vida y conviérteme, hazme dócil a tus inspiraciones y valiente en mi testimonio. Quiero caminar en la verdad y vivir en la autenticidad. Aparta de mí todo miedo, no me dejes caer en la tentación, en el orgullo, la adulación y la mentira.

Señor, que con tu gracia sienta amor confianza con el Padre, amor fraternidad con mis hermanos, y amor compasión con los que sufren soledad o desaliento. Haz de mí un instrumento de paz, trabajador de comunión y buena noticia de consolación, en mi mundo y en mi Iglesia.

Los milagros de Cristo

nicodemo 07/02/2009 @ 08:43

"SALIA DE EL UNA FUERZA QUE CURABA A TODOS"

Las palabras crean expectativas pero no cambian la realidad; las dificultades que las personas viven permanecerán tras los discursos. El mensaje puede ser promesa o profecía, si queda en palabras nada cambiará definitivamente; puede ser verdad o no más que un sueño, una idea que hoy luce y mañana se apaga.

Jesús de Nazaret encontró mucha gente enferma, triste y hambrienta, tantos necesitados de verdad, abandonados y sin esperanza. Por esta razón, los signos y los milagros son tan importantes en los cuatro evangelios, porque hacen visible la esperanza. Los milagros hacen realidad el sueño, son señales de un cambio.

Jesucristo cuenta historias y despierta ilusiones, pero su presencia y sus palabras cambiarán la historia de muchas personas.

cristo_cranac"Miren, estas son las señales: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen y los muertos resucitan, los pobres son evangelizados."

-- Así, por ejemplo, las atenciones de Jesús con un paralítico, tirado junto al gran templo de Jerusalén, cambiaron la vida de ese hombre.
No sabía para qué seguir viviendo, hasta que finalmente alguien se interesó. O con el ciego de nacimiento, descreído y de todos los lugares excluído, como un maldito apestado.

“-¿Quieres curarte?
No tengo a nadie, señor, llevo tantos años.
Toma tu camilla y regresa a tu casa ...
-¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!
¿Qué quieres que haga por ti? Que yo vea de nuevo."

-- Asimismo con el leproso y muchos otros. Como lo ocurrido con aquella mujer tan cargada de vergüenza y de dolor, que se acercó desesperada a Jesús, y en secreto tocó el borde de su capa. Cuenta Nicodemo en su evangelio (apócrifo) que ella fue la mujer valiente que limpiará más tarde en la Vía Dolorosa el rostro ensangrentado del Maestro, ella será la Verónica.

“Tan sólo con que llegue a tocar su manto –pensó- quedaré sana.
Al instante sintió que ya estaba curada.
Vete en paz, has sido sanada por tu fe.”

El milagro ocurre siempre en el contexto de un encuentro, por una necesidad y un deseo comunicados, sucede un intercambio sincero entre Jesús y las personas. Finalmente renace la confianza, lo que parecía un sueño se hace realidad, crece la fe, se pensaba como imposible y pudo ser. La súplica de la gente y la palabra amable de Jesús lo hizo posible, todo cambió.

“Le dijo a la niña que pensaban muerta ¡Muchacha, levántate!
Al paralítico recostado ¡Levántate, toma tu camilla y anda!
Al ciego dirá, ¡Recobra la vista, tu fe te ha curado!
A Lázaro en el sepulcro ¡Sal de ahí!
A los discípulos ¡Denles ustedes de comer!
Y en el lago ¡Tengan valor, soy yo, no tengan miedo!”

Es la compasión, un amor cargado de sufrimiento compartido, que al ver la necesidad no pasa de largo, acude, imagina, ruega, acaricia, sana. La vida rebrota de la muerte, la alegría de la tristeza, es resurrección.

-- ¿Cuál será la condición para que todo eso suceda?

Para algunos se hace necesario creer, se le preguntará si tiene fe. Para otras personas en cambio el sufrimiento bastará para que Jesús tome la iniciativa y actúe.
En la mayor parte de las veces es regalo y pura gracia de Dios. Se siente una paz diferente, se adivina lo que va a ocurrir. La puerta se abre y aparece nuevo el camino. Se despejan horizontes insospechados, sin mirar más atrás, la vida por delante será como una bendición del cielo.

Ante la buena disposición de Jesús de Nazaret, como ante el cambio en tanta gente, todo tipo de reacciones es posible.

“¡Ha llegado el tiempo, el reino de Dios está cerca!
¡Hasta los espíritus malos le obedecen!
¡Un gran profeta ha visitado a este pueblo!
El leproso salió y comenzó a contar a todos lo que había pasado.
¿Eres tú el que tenía que venir o esperamos a otro?
Todos se admiraron y alabaron a Dios diciendo, nunca hemos visto una cosa así.
Recobró la vista en el acto y lo siguió bendiciendo a Dios.
Los fariseos salieron y comenzaron a hacer planes para matar a Jesús.”

* "Cristo y la pecadora", detalle, L. Cranach el Joven (1515-1586). El Rostro de Cristo, interesado en explicar la buena nueva, la mujer pecadora salvada de la muerte.

La navidad de Cristo

nicodemo 22/12/2008 @ 11:44

La navidad de Cristo tuvo lugar en los primeros años de la Palestina del siglo Iº, y es la razón de ser de cualquier otra navidad porque fue la primera; una aventura aún inacabada de reconstrucción de la humanidad, una tarea llena de enigmas, utopías y paradojas a lo largo de la historia.

En contraste con nuestro afán de protagonismo y nuestra búsqueda de lo superfluo, Jesús de Nazaret dicen que nació en pobreza y soledad, rechazado y perseguido ...

“María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue.”
refug_pakistan“La luz brilló en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron; vino a los suyos, y los suyos no le recibieron.”
“José, coge al niño y a su madre, huye a Egipto, porque Herodes busca al niño para matarlo.”

¿Cómo comenzó todo? Por una situación insostenible de la gente y una súplica. Muchos llamando sin descanso a la puerta, buscando refugio, esperando sin esperanza ...
Como ahora mismo el silencio y la oscuridad del inmigrante y el refugiado, el lamento de los niños enfermos o desnutridos, de la mujer maltratada y de los pueblos enfrentados.

“Pastor de Israel, tú que guías a José como a un rebaño, reafirma tu poder y ven a salvarnos. ¡Restáuranos, Dios de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados!"

Para un creyente cristiano 'la encarnación de Dios' es clave, porque es decir no a un dios en las nubes, insolidario, trascendente y desinteresado.
Ni lejos de las personas ni fuera de la historia, sino todo lo contrario; tiene ojos y ve, oye porque tiene oídos, habla y escucha, siente, goza y sufre, como tú y como yo.

“El Señor dijo, yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa.”

Imaginemos que se dio un acuerdo entre los líderes del cielo y los de la tierra, ante tantas promesas incumplidas, hay que hacer algo; todos quieren salvar, redimir, recuperar a las personas, realimentar la esperanza de la humanidad deprimida.
Imaginemos que el así llamado Hijo eterno de Dios se ofreció para venir a nuestro mundo; mas sabemos que él tiene sus temores, duda si le querrán recibir, si será útil tanto esfuerzo, teme ser rechazado.

El quiere escuchar nuestro parecer, conocer nuestras razones, está dispuesto a dejarse convencer.

picasso_paloma4SEÑOR, si tú no vienes
¿quién nos mostrará el camino de retorno a la Casa del Padre? ¿Quién nos abrirá la puerta y dispondrá la mesa para la fiesta?
¿Quién saldrá a la búsqueda de la oveja perdida y extraviada, quién la tomará en brazos y la devolverá al redil? ¿Quién vendará sus heridas y perdonará sus culpas?
¿Quién devolverá la vista a los ciegos y la esperanza a quienes la han perdido? ¿Quién nos regalará la verdadera paz?
¿Quién podrá vencer a la muerte? ¿Quién dará su vida por sus amigos y nos enseñará a amar a los enemigos?

Desconcierta ver tanta compasión y generosidad en la navidad primera ¿Qué provecho propio pudiera tener el grande en hacerse pequeño, el eterno en ser mortal, el rico como un mendigo? ¿Qué interés el dios en hacerse hombre?

Esa misma sensación de extrañeza quiso expresar el poeta español Félix Lope de Vega (1562-1635), cuando escribió a Jesús de Nazaret este cariñoso soneto:

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno oscuras?
¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!
¡Cuántas veces el Ángel me decía:
"Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía"!
¡Y cuántas, hermosura soberana,
"Mañana le abriremos", respondía,
para lo mismo responder mañana!

La fe de Cristo

nicodemo 17/11/2008 @ 09:04

¿Cómo fue la fe de Cristo?

No está claro que Jesucristo tuviera fe, no la necesitaba, al menos no como nosotros; no creía propiamente, él sabía. Jesús es “hijo del hombre”, pero ante todo es “el hijo de Dios”. Él está seguro, conoce y comunica de primera mano; no necesita de la fe, nosotros sí.

“El que viene del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído"
"Hablamos de lo que sabemos y de lo que hemos visto”

Nosotros nos fiamos de la palabra de otros o de una experiencia religiosa subjetiva, o de la Biblia, pero no vemos claro del todo. La fe es nuestro modo de conocer lo difícil, lo divino y lo humano que se nos escapa, la razón y el sentido de todas las cosas. Creemos saber, pero entre sombras y sospechas.

jesucristo_serbia“Creemos, Señor, pero aumenta nuestra fe"
"Confíen en Dios y confíen también en mí”

La fe es relación, es confianza, pero también es un conocer limitado. Son muy expresivas estas palabras de Saulo de Tarso, San Pablo, dirigidas a los cristianos de Corinto:

“Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.
Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. Ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor. El amor no pasará jamás.”

¿En qué creyó Jesús de Nazaret sobre todo lo demás?

-- La fe de Jesús contiene sus opciones y convicciones. No dudó jamás del amor del PADRE, esa fue su fe; él siempre quiso amarle, servirle y complacerle en todo, aun en medio de las mayores contrariedades.
-- Creyó y apostó por el AMOR hasta el final, con todas sus consecuencias, en el amor a los enemigos; creyó en la compasión y el perdón ilimitado.
-- La fe de Cristo apuntó con decisión a la llegada del REINO DE DIOS, su plan de redención y restauración de las personas y de la humanidad. Creyó en las personas y en sus posibilidades de cambio. El proyecto del Reino le costó la vida, fue la razón de su vida.

“Mi alimento es hacer su voluntad. El Padre y yo somos uno”
“Si el grano de trigo cae en tierra y no muere, queda infecundo; en cambio si muere, da fruto abundante”

¿Qué es la fe? Poco importa especular sobre la fe de Cristo, interesa saber si nosotros tenemos fe en él y en sus palabras. Muerto en Betania su amigo Lázaro, Jesús dijo a los discípulos:

“Yo soy el camino, la verdad y la vida"
"Yo soy la resurrección y la vida, el que tiene fe en mí, aunque muera vivirá. ¿Creen esto?”

Miguel de Unamuno (1864-1936) escribió "Nicodemo el fariseo", donde hace esta reflexión sobre la fe:

“¡Qué poco se medita con el corazón y no con la cabeza tan sólo, en lo que la fe sea e importe! No una mera adhesión del intelecto a un principio abstracto, a una fórmula sin contenido; no la afirmación de principios metafísicos o teológicos; no, sino un acto de abandono y de entrega cordial de la voluntad, una serena confianza... Una confianza firme en que habita la verdad dentro de nosotros, en que la verdad es consuelo.”

* "Jesucristo Salvador", Cristo Pantocrator, icono servio s. xiii.
El Rostro de Cristo, pastor bueno, que guía y bendice.

Historia de una flor, a la Magdalena

nicodemo 01/10/2008 @ 05:07

Cuentan que María Magdalena fue la primera en reconocer a Jesús resucitado en el huerto junto al sepulcro, la primera en hablarle y contar todo a los demás discípulos, también a Nicodemo.

Muchas flores de aquel jardín fueron testigos del acontecimiento, como el rocío mañanero y la brisa suave, en ese bendito 'día primero' de la semana.

La delicada “Historia de una flor” que traigo al blog de nicodemo y dedico a la Magdalena, es un lindo relato escrito por mi amiga Dened, una experiencia de amistad y felicidad, testigo de tanta luz y belleza.

“Apenas nacía el alba cuando ella ya estaba allí. Mientras, yo disfrutaba de ese baño fresco de rocío que la noche bondadosamente me había regalado. La joven lloraba desconsoladamente, sólo de vez en cuando levantaba la mirada hacia el sepulcro vacío. Sentí pena por ella, mas no podía ayudarla, a fin de cuentas yo soy tan solo una flor en este huerto y nada entiendo de los conflictos humanos. Era tanta su aflicción que ni siquiera se percató de mi presencia. Mi corazón de flor me decía que esta no era una mañana cualquiera y no sé por qué pero ese presentimiento me hacía extrañamente feliz.

nolimetangere_fraangelicoNo sé cuánto tiempo había pasado cuando de pronto apareció El. Yo no lo conocía, pero recuerdo que una brisa me había traído un día noticias de un tal Jesús de Nazaret y en ese instante tuve la certeza de tenerle delante, como nunca imaginé que lo tendría.

La joven continuaba allí; cuando se percató de su llegada lo confundió con mi jardinero, entonces muy turbada le preguntó ‘Señor, si tú te lo has llevado dime dónde lo has puesto’. El la miró con la misma ternura con que lo hace el jardinero en la mañana cuando descubre que ha nacido una nueva flor; más aún conociéndonos a cada una, a ninguna ha llamado nunca por su nombre. El la llamó 'María' y a ella se le encendió la mirada y también el corazón; prendida entonces de su cuello lo llamó 'Señor'.

Por un momento soñé que realizara en mi algún milagro, que me tornara más bella quizás, pero recordé que una vez él dijo que ni el mismo Salomón en todo su esplendor se vistió como una de nosotras.

Es corta la vida de una flor, por eso antes de perder el último de mis pétalos decidí contarles mi historia. Probablemente muchos la conozcan, mas no estuvieron allí para ver el sepulcro vacío, el llanto de la Magdalena. Nadie estuvo para sentir el aroma de la hierba mojada, la brisa que acarició el cuerpo del Señor resucitado; tampoco para escuchar la música de sus palabras. Por eso creo que El me ha concedido un milagro, el milagro de vivir y morir junto a su sepulcro vacío.”

Comunicar esta historia es para mí una satisfacción, quiere ser homenaje a la vida, al discípulo fiel y valiente, a tantas personas buenas que iluminan con su fe sencilla y alegre muchos rincones oscuros de nuestra tierra, como en aquella 'mañana primera' de la semana.

* “Jesús aparece a la Magdalena. Noli me tangere”, Fra Angelico (1387-1455), Florencia.

La cruz de Cristo

nicodemo 18/09/2008 @ 14:12

La fiesta de la Santa Cruz de septiembre tiene un origen histórico, conmemora el día en que la reliquia de la cruz de Cristo fue recuperada y devuelta a Jerusalén.

En el año 613, Copsroes II rey de los persas, en guerra con el imperio de Constantinopla, conquistó Damasco, y en 614 Jerusalén, donde causaron graves daños a la Iglesia del Santo Sepulcro y se apoderaron de la Vera Cruz y otras reliquias, que fueron llevadas a Ctesifonte.

El emperador Heraclio desplegó una importante campaña contra los persas derrotándolos en varias batallas e invadiendo su territorio y recuperando la Santa Cruz. En 630, Heraclio en la cumbre de su poder marchó triunfalmente hasta Jerusalén, donde repuso la Vera Cruz en la Iglesia del Santo Sepulcro.

Hay una hermosa historia/leyenda sobre esta ceremonia: al llegar de nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos ornamentos reales, y de pronto se dio cuenta de que no era capaz de avanzar. El Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo:

"Todo ese lujo de vestidos que llevas, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles"

Entonces el emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.

cto_velazquezLa Santa Cruz, para evitar nuevos robos, fue partida en varios pedazos. Uno fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, un tercero se dejó en un hermoso cofre de plata en Jerusalén. Otro se partió en pequeñísimas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo entero, que se llamaron "Veracruz", verdadera cruz.

Esta fiesta desde tiempos muy antiguos recuerda la importancia de la muerte en cruz de Jesús, pues en torno a la crucifixión y posterior resurrección gira la fe de los cristianos. Jesús le dijo a Nicodemo:

"Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único, para que los que creen en él tengan vida eterna"
“Moisés levantó la serpiente en el desierto y todos fueron curados, así mismo tiene que ser levantado en alto el Hijo del hombre”

Los mismos criterios que crucificaron a Jesús, el juicio de los dirigentes políticos y religiosos de su tiempo, son responsables también de la muerte, la pobreza y la deshumanización de tantos, a lo largo de toda la historia como ahora.

Con esos brazos a la cruz clavados
has hecho, Maestro carpintero, casa
de Dios a nuestra pobre tierra, dándole
morada en nuestro suelo. Cuatro clavos,
hijos del arte humano, te enclavijan
al árbol de la muerte y vida nuestra,
formándole a tu Padre en nuestro suelo
solar de amor. Y aquí sueña y descansa
su celeste cabeza, en la que el Verbo
mora increado, como en almohada
recostando en tu pecho, y a tu toque
siéntese hombre, que es del todo el fin.

Miguel de Unamuno, "El Cristo de Velázquez" (1920), III #17.

* "El Cristo Crucificado" (detalle), Diego Velázquez (1599–1660).