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Archivo: Octubre 2009

El sueño religioso, Saramago

nicodemo 29/10/2009 @ 10:19

Una primera impresión, a propósito de “Caín” de Saramago o de “Ágora” de Amenábar, sólo leyendo las declaraciones de los autores.

Es asombroso constatar la sabiduría de lo religioso que un ateo o un agnóstico puede llegar a poseer; no ya para opinar que está en su derecho, sino para sentenciar sobre un dios y sobre todos los dioses, sobre el bien y sobre el mal, sobre los creyentes de antes, de ahora y de después.

¿Por qué su afición por lo religioso? Realizarán la misión de despertarnos del sueño religioso, liberar a la humanidad de temores ancestrales.

velas3¿Puede parecer atrevido el adentrarse en temas tan interesantes y complejos, desde la distancia y desinterés de quien no cree?

Es difícil pero posible. A diferencia del intelectual, el artista sólo representa un papel o imagina una idea; está bien documentado pero el tema le puede venir grande o escapársele de las manos.

Por eso mismo cuando se le pregunta por lo que dijo o escribió parece que despierta de un sueño o que imagina todavía, improvisando. No dejará de ser un buen artista que dibuja y colorea el tema a su gusto, mas algo perdido en el fondo y los contornos, como nos ocurre en los sueños.

Es lo que 'nicodemo' está queriendo decir. La verdad es que no me lo acabo de creer, que los creyentes resulten ser tan necios como dicen los ateos ni que los ateos sean tan sabios como ellos dan a entender. La historia y la experiencia prueban eso mismo y lo contrario.

Todos tenemos siempre algo que aprender, sin prejuicios, ojalá, con libertad y buen humor. Al final qué cosa es creer sino buscar... El mismo creyente no sabe, siempre busca, abierto al misterio de adentro y de fuera, de lo divino y lo humano que lo supera.

La experiencia religiosa, como lo espiritual y poético, no es atadura ni cálculo sino encuentro, belleza y armonía de todos los seres. Algo así quiso expresar Ruiz de Galarreta con estos versos:

Con el frío primero que anuncia el alba,
cuando empiezan a cantar los pájaros
con cuidado, sorteando los cuerpos dormidos,
retira la cortina de la puerta, suavemente,
se desliza a la sombra de la calle,
se aleja hasta la arena de la playa,
y justo donde muere la última ola
rizada y silenciosa
se acuclilla, las manos extendidas sobre las rodillas
y deja que penetre en su alma el murmullo de Dios.

El pan de Cristo, la comunion

nicodemo 11/10/2009 @ 05:31

Hoy es domingo. Todos los años, en casi todos los rincones de la tierra, muchos grupos de niños y jóvenes, también de gente adulta y madura, se encaminan a las iglesias y comunidades, allá dicen muy convencidos: yo quiero prepararme para mi Primera comunión, o bien este domingo yo podré ir a la iglesia y tomaré la comunión. Todo eso en serio, o sea, con fe y todo respeto, con mucho cariño.

¿A qué se refiere ese niño o esa persona mayor? ¿Es gente capaz o engañada? Esta costumbre y esa creencia ¿de dónde vienen? ¿qué sentido tienen? ¿qué pienso yo de todo esto y cómo lo explicaré a otras personas que no saben y me preguntan?

"Mi carne es verdadera comida -dijo Jesús-, mi sangre es verdadera bebida; el que come mi carne y bebe mi sangre no morirá para siempre"

jjuanesUna sencilla tradición, que se remonta al mismo Jesús de Nazaret y a los testigos de la Pasión, dice que en una cena de la pascua judía, Jesús se despidió de sus discípulos antes de morir en cruz, que tomó el pan bendito y el vino que había sobre la mesa, lo repartió y les aseguró que debían así tomar y comer su cuerpo y beber su sangre, que creyeran en sus palabras, que él estaba entregando todo por ellos, quiso comunicarles su espíritu y su vida de ese modo, entonces y para siempre.

“Tomen y coman todos de él, porque este pan es mi cuerpo, este vino es mi sangre que se entrega por ustedes y por todos”

¿Quién pudo dudar entonces de sus palabras y de su poder para hacer lo que decía? ¿Cómo desconfiar de su intención limpia de dar todo por todos ellos y por otros muchos?

La comunión con el pan santo o el pan vivo, como Cristo mismo le llamaba, es alimento y aliento de vida, fortaleza y comunión de personas e intereses, entre discípulos y maestro, entre amigos, en los momentos dichosos y en los tiempos difíciles, en la pena y en la gloria.

Yo soy pan de vida
tu vida entera
pan para el desierto
vida verdadera.
Pan que resucita
pan del cielo
en la vida en la muerte
yo soy tu pan de vida.

Los discípulos y discípulas, la Iglesia, los sucesores, mantuvieron viva esa tradición; no es leyenda, sino un hecho temprano en el tiempo; será la llamada "fracción del pan", un nuevo modo de vida, para una nueva sociedad, una realidad pequeña pero cierta.

¿Cómo fue esto posible? ¿Cómo sigue siendo posible aún hoy en nuestros días?
No está tan claro, tiene mucho de misterio y apuesta de la fe ...

“Cada vez que coman de este pan y beban de esta copa, anunciarán mi muerte hasta que yo venga de nuevo”

El ejemplo de toda una vida, memorial de su entrega,
el compromiso de “hacer lo mismo”, algo que obliga,
que yo no guarde para mí lo que tengo y soy;
así los padres, las hijas y los hermanos,
los amigos, también los enemigos y fracasados,
como los enamorados y los matrimonios,
los curas, los creyentes que van a Misa y los que no,
los buscadores y solidarios, los que creen en algo,
los que pasan hambre y están desamparados,
que para todos sólo importe amar de verdad,
vivir por dar vida propia a alguien y otros más,
por una razón que dé sentido al vivir y hasta morir.

* "La Última cena", detalle, Juan de Juanes (1523-1579).

Un tipo con clase, Graham Greene

nicodemo 06/10/2009 @ 19:10

Recordando la gran persona que fue el escritor Graham Greene y su obra literaria (1904-1991), me pasaron reciente una descripción de lo que afortunadamente no era Greene, que hoy pongo aquí buscando entre todos más verdad y más humanidad.

Al leer el texto hice mención personal de aquellos pensamientos “La gente que me gusta", que algunos atribuyeron a Mario Benedetti y otros le negaron.

carnavalEn este tiempo donde se compra y se vende casi todo a precio de casi nada porque vale bien poco. ¿Tiempo de necios y mediocres, aparentes triunfadores?

Cada cual verá en el juego de la vida, lo que queda oculto tras la máscara, si es verdadero o falso ... Si fuera cierto que, como dijo George Orwell, “En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”.

El texto al que me estoy refiriendo contiene una crítica social severa y una denuncia. El autor del comentario, José Cabanach, presentó así en negativo la grandeza de clase de hombre que fue Greene, y la pequeñez interior que los grandes aparentes ocultan como pueden:

“Es un tiempo en que los mediocres son esclavos de la envidia. Malos tiempos para el talento. Tiempo de conspiradores que se agarran a las ideas de los demás y las hacen propias. Tiempo de necios que copian con descaro, que se pegan al poder y desprecian lo que no han podido robar. A los grandes se les reconoce al primer golpe, van sobrados y no necesitan colgarse medallas sobre la pechera”.

En un tiempo así ocurre por igual en el mundo de lo religioso con las envidias y condenas, como en lo político con los abusos y corrupciones, o en lo artístico por manipular y falsear. Porque sólo el que es grande de alma sabe ser de verdad “un tipo con clase”, o sea, una persona íntegra, de buen corazón y humilde, de mente abierta, sin prejuicios, generoso y libre.

Hablando de Greene como autor del guión para la película “El tercer hombre” (1949), el autor dice:

“Greene consiguió hacer una película de sensaciones más que de historias, de personas más que de personajes, llena de aromas y de matices que evolucionan con el tiempo y que ganan en detalles”.